Grietas en el hormigón

¿Qué son las grietas en el hormigón?

Las grietas en el hormigón son separaciones visibles en la superficie o estructura del hormigón. Se producen porque el hormigón es muy resistente a la compresión, pero solo puede soportar fuerzas de tracción limitadas. Cuando se supera la resistencia a la tracción, se forman grietas, que pueden ir desde finas microgrietas (menos de 0,2 mm) hasta grietas claramente visibles de varios milímetros o incluso centímetros de ancho en daños graves. Pueden ser superficiales o atravesar todo el cuerpo del hormigón.

Sin embargo, no siempre las grietas son un signo de problemas estructurales. A menudo se forman como parte del proceso normal de endurecimiento y envejecimiento o debido a diferencias de temperatura en el entorno. En la terminología técnica se distingue entre hormigón "agrietado" y "no agrietado". Según las normas técnicas (como EN 1992-4), el hormigón con grietas a partir de aproximadamente 0,3 mm de ancho se considera "hormigón agrietado". Esta distinción es crucial para elegir la técnica de fijación adecuada: mientras que en hormigón no agrietado se pueden usar casi todos los sistemas de fijación comunes, las fijaciones en hormigón agrietado requieren productos especialmente aprobados.

¿Dónde aparecen las grietas en el hormigón?

En principio, las grietas pueden aparecer en cualquier parte del hormigón, pero hay lugares especialmente propensos a ellas. En el ámbito residencial, las paredes de sótanos son las más afectadas, donde la humedad que penetra suele causar finas grietas. Los pisos de garajes a menudo muestran una formación de grietas en forma de red después de varios años, generalmente causada por cargas y fluctuaciones de temperatura. También las terrazas y entradas de vehículos son lugares clásicos para la formación de grietas, especialmente en las juntas de dilatación o cuando estas faltan. En trabajos de montaje en interiores, las grietas se encuentran frecuentemente en la unión entre pared y techo o en las esquinas de las aberturas de ventanas. Estas suelen originarse por movimientos naturales del edificio y rara vez son problemáticas estructuralmente.

En el ámbito comercial, las grietas suelen aparecer en pisos con mucho tránsito y en lugares donde se ubican máquinas pesadas. También los escalones de hormigón muestran a menudo grietas en sus bordes, donde la carga es mayor. En obras públicas, las grietas se encuentran frecuentemente, por ejemplo, en la parte inferior y pilares de puentes. También en muros de contención a lo largo de calles suelen aparecer grietas en la parte inferior, especialmente si el suelo detrás no está suficientemente drenado.

¿Qué tipos de grietas en el hormigón existen?

Según la causa, el recorrido y la apariencia, los expertos distinguen varios tipos de grietas en el hormigón:

  • Grietas por contracción se producen cuando el hormigón se seca demasiado rápido. El viento, la radiación solar directa, las altas temperaturas y la baja humedad ambiental aceleran la evaporación del agua en la superficie. Generalmente son solo finas microgrietas superficiales. También una proporción incorrecta de mezcla, especialmente un exceso de agua, puede favorecer las grietas por contracción.
  • Grietas por carga pueden ocurrir cuando el hormigón se somete a esfuerzos antes de alcanzar su resistencia total o cuando las fuerzas que actúan sobre el hormigón superan su capacidad portante. Esto puede causar problemas estructurales graves, especialmente en cimientos.
  • Grietas por asentamiento se forman cuando el terreno bajo el elemento de hormigón se hunde de manera desigual. También una distribución desigual de cargas puede causar grietas por asentamiento. Las grietas suelen ser diagonales y pueden aparecer especialmente en esquinas de edificios o en transiciones entre diferentes elementos constructivos.
  • Grietas térmicas se originan por tensiones causadas por diferencias de temperatura en el hormigón. Pueden aparecer tanto durante el endurecimiento (grietas térmicas tempranas) como más tarde por influencias climáticas (grietas térmicas tardías).
  • Grietas por corrosión se producen cuando la armadura de acero dentro del hormigón se corroe y se expande, ejerciendo presión sobre el hormigón circundante. Suelen correr paralelas a la armadura y a menudo van acompañadas de eflorescencias de color óxido.

Reparar grietas en el hormigón

Antes que nada: no todas las grietas en el hormigón necesitan ser reparadas; especialmente las finas y superficiales no representan un problema. Quienes se molesten por su aspecto pueden disimularlas con pintura para hormigón o masilla.

La situación es diferente en el caso de grietas más anchas, grietas en elementos estructurales o aquellas con entrada de agua, donde es necesaria una reparación profesional. Por supuesto, siempre debe identificarse la causa para evitar que la grieta reaparezca tras la reparación.

Para la reparación de grietas existen varios métodos:

  • Inyección con resina epoxi: especialmente adecuada para grietas de 0,3 a 5 mm de ancho. La resina líquida se inyecta bajo presión en la grieta y se endurece allí. Este método es adecuado para elementos estructurales, pero es relativamente laborioso y debe ser realizado por profesionales.
  • Inyección con resina de poliuretano: especialmente adecuada para grietas con agua o humedad. La resina reacciona con la humedad, espuma y sella la grieta de forma elástica. Este método se utiliza principalmente para impermeabilización, no para refuerzo estructural, y se emplea frecuentemente en elementos en contacto con el suelo.
  • Inyección con lechada de cemento: para grietas más grandes en elementos no estructurales se puede realizar una inyección con lechada fina de cemento. Este método es más económico que la resina epoxi, pero ofrece menor resistencia y por ello no es adecuado para estructuras portantes.
  • Picado y relleno nuevo: en áreas muy dañadas puede ser necesario picar completamente la zona afectada y rellenarla de nuevo. Este es el método más laborioso pero también el más exhaustivo.

Productos de fischer para hormigón agrietado

Para aplicaciones en hormigón agrietado, fischer ofrece una amplia gama de productos. Para reparaciones pequeñas en el ámbito del bricolaje, es adecuado el mortero de reparación DEC de fischer, apto para interiores y exteriores. Para aplicaciones profesionales se recomienda, por ejemplo, el mortero Superbond FIS SB, un todoterreno que también resiste cargas sísmicas, o el mortero epoxi FIS EM Plus para conexiones y anclajes de armaduras posteriores. Las reparaciones en temperaturas veraniegas se realizan con éxito con el mortero multifunción FIS VS LOW SPEED, que gracias a su tiempo de fraguado más largo es ideal también para grandes profundidades de perforación.

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